Hay cuatro asuntos relacionados con elaboración de calendarios que los dirigentes de los países de Concacaf deben plantear oficialmente al presidente de la Confederación, Jack Warner.

 

El primero es en relación con las fechas Fifa, ya que el primer partido de los seis de la actual cuadrangular rumbo a Sudáfrica se programó para el 20 de agosto, una fecha para juegos internacionales amistosos en los que las obligaciones de préstamo de jugadores para los equipos nacionales no son tan estrictas y ellos pueden arribar incluso 24 horas antes de un partido.

 

Lo peor es que para la cuadrangular de 2012, dentro de 4 años rumbo al Mundial 2014, ya está definida la fecha del 22 de agosto para el primero de los seis encuentros y otra vez no será fecha Fifa.

 

El segundo asunto es el sorteo de las 3 cuadrangulares como las que actualmente se están disputando. Para hacerlo, Fifa coloca en grupos separados a las 3 selecciones que tienen más participaciones en torneos mundiales, que son Estados Unidos, México y Costa Rica, pero a los otros 9 países los pone en un solo bombo, lo cual no es justo porque países fuertes como Honduras, Canadá y Jamaica pueden caer en un mismo grupo, como acaba de acontecer.

 

Los directivos mexicanos, en su condición de país más futbolizado e influyente de la Concacaf, deben llevar la iniciativa para que al menos exista un bombo de equipos pequeños como Cuba, Surinam y Haití, cada uno de los cuales debe ser asignado a grupos diferentes.

 

De este modo, cada cuadrangular estaría integrada por un grande, un chico y dos países de nivel intermedio. Las naciones de este nivel son Guatemala, El Salvador, Honduras, Trinidad, Canadá y Jamaica. En realidad, El Salvador está un poquito debajo de estos 5 países, pero eliminó con bastante suerte a la revelación, Panamá.

 

El tercer asunto se relaciona con las fechas del Torneo de Clubes de Concacaf, las cuales no deben coincidir con las de los juegos eliminatorios mundialistas, siendo éste un problema que sólo ocurrirá en dos años previos a los mundiales o sea que durante dos años hay que tomarlo en cuenta y en los otros dos no.

 

Finalmente, ahora que los cuadros mexicanos participan en la Copa Libertadores y el Campeón de Concacaf en la Copa Sudamericana, durante los dos años arriba mencionados deben programarse sus partidos contra los equipos del cono sur tomando en cuenta las fechas Fifa.

 

De este modo nos evitaremos hacer papelones como los del costarricense Alajuela, goleado dos veces por el Colo Colo de Chile, y el del Motagua, que se presentó con demasiados suplentes inexpertos ante el Arsenal de Argentina. Centroamérica ha alcanzado un nivel que le permite competir con probabilidades de éxito ante Sudamérica, pero para ello sus equipos precisan contar con sus jugadores de Selección Nacional.

 

Incluso podrían nuestros equipos sacrificar sus partidos de Liga local cuyas fechas podrían coincidir con los de Copa Sudamericana y Copa Libertadores. Así tendrían más oportunidad de jugar en Liga Nacional los jóvenes menores de 20 años.