Como la Selección U-17 clasificó al Campeonato Mundial de esa categoría en 2006 y jugó el Mundial del 2007, lo lógico sería que esa misma camada de futbolistas clasificara también al Mundial Juvenil de Egipto, que se efectuará a fines del próximo año.

Estamos preocupados porque dicha selección Sub-20 no logró la clasificación directa al Pre Mundial de Trinidad.

Fenafuth hizo una buena inversión económica para ser el anfitrión de la triangular contra Costa Rica y Nicaragua porque terminando en primer lugar se ahorrarían los gastos de los viajes que está ahora haciendo para enfrentar a Panamá pasado mañana domingo y si se pasa de los canaleros.

Los costos de montaje que tendrá para el juego como local y para viajar al Caribe a disputar otro repechaje, que si se gana nos da derecho apenas al Pre Mundial de Trinidad Tobago en enero 2009, lo cual representa otra inversión en viajes y concentración.

Si fuera la Selección Mayor no habría problema porque con la recaudación del partido de local se sufragan los gastos de viaje y concentración. El problema es que las selecciones de menores no atraen público a los estadios y los aficionados no están dispuestos a pagar el verdadero valor de las entradas.

Desde el punto de vista de la preparación, es claro que Fenafuth no quiere aceptar nuestra sugerencia de preparar con antelación a las selecciones. Mi idea, varias veces expuesta en medios de comunicación, es que exista un cuerpo técnico permanente que los reúna para entrenar en Siguatepeque una vez por semana durante los 4 meses previos a las eliminatorias. Sólo se perdonarían los miércoles que coincidan con jornadas de la Liga Nacional.

No es una gran inversión porque los jugadores viajan al centro geográfico del país por la mañana en buses comerciales y regresan por la tarde a sus ciudades de origen en los mismos buses. La Granja D´elia podría ser un gran aliado de bajo costo para ese fin porque tiene cancha y alimentación. No creo que 50 boletos semanales de bus no se puedan conseguir ya que no quieren pedirle buses al Gobierno japonés o al Alemán, que yo he propuesto también para implementar el Torneo Reservas.

Como no creen en la preparación, se dejan llevar por los nombres de los jugadores que integran la Sub-20, los cuales debido a la gran cantidad de medios de comunicación que tenemos, les resultan cada vez más familiares y ya los perciben como consagrados aunque en realidad no lo están.

Así, enviaron al entrenador Miguel Escalante a los Juegos Olímpicos en agosto con la Sub-23 y creyeron que con 15 días de él dirigiendo a la Selección Sub-20 se iba a lograr el objetivo de ganar la triangular que finalmente logró Costa Rica.

No se puede negar el talento individual de Leverón, Mejía, Martínez, Padilla, Rojas, Andino, Mallorquín y sus demás compañeros, pero nuestros directivos deben entender que el fútbol es un juego de asociación en el que ocasionalmente se puede triunfar sin preparar a los futbolistas, como ya nos ocurrió antes; pero, a la larga, la falta de trabajo se castiga y esta vez tenemos que pagar un alto costo que incluso el domingo podría ser la eliminación de una excelente generación de futbolistas.

El otro detalle que se desliza aquí es la falta de entrenadores nacionales capaces de dirigir a estas representaciones nacionales, por lo que han recurrido al mismo entrenador para dos selecciones que debían trabajar simultáneamente.

Bookmark and Share