México necesita todavía a Cuauthemoc Blanco, lo noté en el estadio Azteca cuando nos ganaron 2×1 en agosto. Honduras estaba adelante en el marcador 1×0 y el público empezaba a pifiar a su Selección. La entrada de este líder cambió todo, el público se puso a su favor y de una falta contra él salió uno de los goles aztecas.

Quince días más tarde cometió un acto de indisciplina, Sven Goran Erickson lo iba a castigar, y él prefirió jugar dos minutos y retirarse de la Selección en el partido contra Canadá. Como México sabe que Blanco siempre nos hizo daño, ahora lo utiliza como arma para intimidarnos porque no hay duda que en su atemorizada mente tienen los recuerdos de sus derrotas en San Pedro Sula en 1996 y en 2001 cuando el equipo mexicano se vio maniatado por el ambiente catracho. Además recuerdan que el 22 de noviembre de 1981 Honduras ya estaba clasificado para el Mundial España 82 y el empate 0×0 en el Estadio Nacional de Tegucigalpa los eliminó a ellos de dicha Copa y clasificó automáticamente a El Salvador. Si nos hubiéramos dejado ganar, México hubiera ido al Mundial de la Madre Patria. Además, Honduras los eliminó en juveniles y olímpicos impidiéndoles asistir a importantes competencias como los Juegos de Sydney 2000.

Hay varios jugadores que gravitan en la Selección Hondureña, indudablemente el principal es David Suazo cuya ausencia se nota en la baja de nuestra producción ofensiva y en la disminución de las preocupaciones defensivas del rival. Amado Guevara es un referente que ordena, impone respeto en el medio campo y garantiza que el balón rescatado por la defensa tiene inmediatamente a un excelente conductor y administrador.

Pero hay un jugador que ha estado en el campo pocos minutos cuyas actuaciones no han sido suficientemente alabadas por los medios de comunicación, me refiero a Dani Turcios de gran actuación en los dos juegos ante Puerto Rico quien fue sustituido en el Estadio Azteca a los 69 minutos cuando íbamos ganando 1×0 y en los 21 minutos que él no estuvo, México le dio vuelta al marcador. Contra Canadá en Montreal estaba suspendido y no jugó.

Ante Jamaica en San Pedro Sula sólo jugó los últimos 23 minutos y fue desequilibrante para aumentar el marcador.

Contra Canadá, en el estadio Olímpico, Honduras jugó un mal primer tiempo sin Dani y su ingreso en el segundo tiempo le cambió la cara ofensiva a nuestra Selección con estupendos pases de gol, no sólo el del gol de Thomas, sino también la habilitación en la que dejó solo a Wilson Palacios frente al portero.

Finalmente, en el último partido en Kingston, en el que todo nuestro equipo se vio mal, con su salida a los 61 minutos se acabaron las posibilidades de empatar y más bien Jamaica tuvo más oportunidades de anotar.

Dani Turcios es un trabajador incansable que recupera muchas pelotas en defensa y se desdobla con facilidad para convertirse en un arma letal que pocos apreciamos.

Mientras nuestras autoridades deportivas siguen sin creer en los jefes de barra, el director de la barra mexicana ya estableció contacto con Honduras para saber su ubicación en el estadio Olímpico el próximo 19 de noviembre. Ojalá que tres mil mexicanos bien dirigidos no hagan más bulla que treinta mil hondureños sin dirección.