Terminada la segunda etapa clasificatoria de la Selección Nacional es bueno regresar al diario vivir del fútbol que es la Liga Nacional en la cual están tomando decisiones antieconómicas que atentan contra las finanzas de los clubes.

Justifico que en ciertos partidos de la última fecha jugada el sábado 23 de noviembre, Motagua – Savio y Olimpia – Vida se jugaran simultáneamente porque los copanecos y los leones disputaban una plaza para semifinales, pero ¿qué razón tuvieron para programar Real Juventud – Platense en Santa Bárbara un sábado a las 3 de la tarde? En esa ciudad muchos a esa hora trabajan y asiste más público los domingos, además el resultado no influía en la liguilla. Tampoco era necesario jugar ese día tan temprano Victoria – Real España en La Ceiba, hubieran tenido mejor taquilla por la noche y para confirmar que el juego no gravitaba para nada, la realeza alineó su equipo suplente.

Mayor pecado habían cometido en la penúltima jornada disputada completa el domingo 16 de noviembre a las 3 de la tarde. Ese día tanto Vida como Savio necesitaban los puntos en La Ceiba independientemente de los otros resultados y se vieron obligados a jugar en una piscina pudiendo haber esperado que el clima mejorara. Lo mismo pasaba con el partido Olimpia – Real Juventud. Estos cuatro equipos necesitados de puntos no podían especular con los resultados. Está claro que la Liga calendariza para que los equipos pierdan dinero.

Postergar el 22 de octubre la fecha del 24 y 25 de octubre fue una decisión apresurada que les cuesta a los seis equipos eliminados de semifinales, una semana más de sueldos ¡y resulta que el sábado 24 y domingo 25 hubo sol en todo el país!

Durante los últimos tres campeonatos, la Liga está pagando un porcentaje de las taquillas para apoyar el trabajo de la Selección Nacional. Eso tenía justificación cuando empezaba el trabajo de la bicolor, pero ahora que se avecina un año de Copa Uncaf, Copa Oro y cinco partidos como locales de eliminatoria mundialista, la Selección es la vedete que todos queremos ver y apoyar, y ya no corresponde seguirle quitando dinero a las escuálidas taquillas que obtienen los equipos en la Liga; más bien ahora debe ser la Selección la que debe subsidiar a los clubes porque comprobado está que la mayoría de ellos les deben sueldos atrasados a sus jugadores y muchos están recurriendo a castigarlos por pequeñeces para no pagarles sueldos.

Hay directivos de equipos que están vendiendo sus bienes para pagar planilla y los jugadores de la Selección son pagados por los clubes a los cuales pertenecen y no por Fenafuth.

Si no se toman decisiones inteligentes en el próximo diciembre, la Selección se comerá a la Liga y eso será perjudicial para el balompié. Hay un adagio en fútbol que reza: “A buena Liga, buena Selección”. Debemos salvar la Liga porque si no lo hacemos, 2009 será muy malo para el balompié catracho. La Liga es la que alimenta con sus jugadores a la Selección.