pavonHemos llegado exactamente a la mitad de la hexagonal que conduce a Sudáfrica. Los siete puntos conseguidosno son los ideales, pero tenemos posibilidades de alcanzar el objetivo.

Lo malo es que perdimos de visita contra dos rivales que seguramente ocuparán dos de las tres plazas de clasificación directa, lo cual significa que estaremos obligados a ganarles en San Pedro Sula tanto a Costa Rica como a Estados Unidos. Cualquier empate en uno de esos dos partidos nos condenará al repechaje contra Sudamérica.

Lo que podría ayudarnos sería que El Salvador derrote o empate con Costa Rica en el estadio Cuscatlán y que Estados Unidos no pierda en el estadio Azteca el 12 de agosto.Hoy nuestro rival directo es México y es a los aztecas a quienes podemos enviar al repechaje. El 12 de agosto nos conviene que Trinidad derrote a El Salvador en Puerto España.

No importa que en las próximas tres fechas Trinidad y El Salvador mantengan vivas sus esperanzas de llegar al repechaje, lo importante es que los salvadoreños juegan su último partido de la hexagonal contra Honduras en San Salvador y para entonces será casi seguro que ellos no tengan posibilidades, por lo que su concentración y entrega no serán iguales en ese partido en el cual a Honduras los tres puntos le pueden dar el segundo o tercer puesto directo.

Asumiendo una derrota catracha el 9 de septiembre en el estadio Azteca, los siete puntos actuales que tenemos deberían convertirse en 19 y con ese puntaje clasificamos.

De los cinco partidos que nos restan, el que más me preocupa es contra Estados Unidos en San Pedro Sula porque los norteamericanos juegan igual de visita que de local y llegarán fortalecidos después del fogueo que están teniendo en la Copa Confederaciones donde les vi un nivel superior al mostrado en Chicago contra Honduras.

Los empates serían convenientes especialmente en los juegos Estados Unidos – El Salvador y Costa Rica – México del 5 de septiembre.

Hasta el momento, considerando que hay que ganar de local, Costa Rica, Estados Unidos, Honduras y México han logrado los tres puntos en todos sus partidos en casa mientras El Salvador perdió cuatro puntos en el Cuscatlán y Trinidad dejó ir cinco de local, pero recuperó uno en San Salvador.

Honduras está obligado a vencer a Costa Rica y a Trinidad en sus próximos dos juegos, si lo consigue, los ánimos hoy caídos subirán y podrían darnos una sorpresa en el estadio Azteca como casi se dio el año pasado.

Finalmente, desde ahora deben investigar a conciencia con los jugadores de la Selección, si están de acuerdo con enfrentar a Trinidad en el estadio Nacional de Tegucigalpa en el que en enero pasado Panamá nos impidió ser finalistas del torneo Uncaf con una dolorosa derrota en casa, que en la eliminatoria podría servir de justificación para los futbolistas por el cambio inconsulto de escenario.

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