olimpia2Si los equipos de la Liga Nacional hicieran un estudio de factibilidad respecto de la empresa llamada “disputar un torneo de la Liga Nacional”, las leyes económicas les recomendarían no disputarlo.

En los últimos años la mayoría de clubes inicia los campeonatos esperando algún milagro. Se comprometen a pagar sueldos que no podrán honrar sin entender que los futbolistas tienen familias que mantener, alquileres que pagar y otras necesidades básicas que si no las satisfacen no podrán entrenar, jugar, ni vivir en paz.

Para que un equipo subsista y no pase sobresaltos económicos, debe tener el aporte de patrocinadores pero éstos no están dispuestos a botar su dinero poniendo la marca de sus empresas en la camiseta de equipos perdedores que le deterioran su imagen o clubes que el público no observa en los medios de comunicación.

Como están dadas las cosas, sólo los cuadros grandes como Olimpia, Marathón, Motagua y Real España pueden mantenerse gracias a que tienen directivos pudientes que sacrifican sus bolsillos particulares o las finanzas de sus empresas familiares para subsidiarlos.Estos 4 equipos más Platense han obtenido ingresos adicionales gracias a la venta de jugadores al exterior, si no fuera por eso, el Torneo de la Liga Nacional ya no existiría. Hace 20 años estos clubes vivían principalmente de las taquillas que obtenían en sus partidos como local pero en este 2009 vemos ridículos promedios de asistencia de Olimpia (2,600 personas), Motagua (3,150), Real España (2,100) y Marathón (1,700) en las dos ciudades más pobladas del país. El Victoria supera las dos mil asistencias por juego, Platense no llega a 1,500, mientras Santa Bárbara con 430, Santa Rosa de Copán con 800 y Comayagua con 640 aficionados por partido dan a entender que estas plazas no están listas todavía para albergar fútbol profesional, o sea que una de las soluciones más fáciles en nuestro país, donde pocos queremos pensar y buscar soluciones en el mercadeo de las instituciones y los espectáculos, sería disminuir a 8 el número de clubes y volver al viejo esquema de los torneos de 4 vueltas que teníamos en los años setenta. Yo no haría eso, las soluciones existen pero hay que trabajar en su búsqueda, no es fácil.

Hay muchas cosas que se pueden mejorar, los equipos pequeños se están matando solos por seguir apoyando calendarios hechos al azar en los que todos se consuelan con el mal de muchos; así vimos cómo los atractivos partidos clásicos se jugaron el miércoles a la misma hora en lugar de convertirlos, por ejemplo, en fiestas de fin semana: Real España-Motagua el sábado de noche, Vida-Victoria el domingo a las 2 de la tarde y Olimpia-Marathón el domingo a las 4.

Como hemos venido comentando, el calendario no pudieron hacerlo más mal y cada vez que lo reprogramaron fue para empeorarlo colaborando a que los clubes estén quebrando por pura ignorancia directriz. El fútbol de Honduras lo gobierna la Fenafuth, pero no se mete para nada en las malas decisiones que toma su subalterna Liga Nacional, eso no debe continuar así, si son tan buenos y lograron clasificar este año a las 3 selecciones para los mundiales, intervengan la Liga y manéjenla profesionalmente para que podamos continuar con 10 equipos y no se cierren importantes plazas del país.

No le echen la culpa a la crisis económica que afectó al mundo, en las ligas de los países futbolísticos como México no ha disminuido la asistencia de personas a los estadios y en Honduras donde es la única pasión e ilusión del pueblo ello no debería ocurrir.

Tampoco culpen a la Selección ya que un buen calendario se pudo hacer respetando los microciclos que solicitó Reinaldo Rueda.

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