Casi siempre señalamos los errores que cometen en la dirección de nuestro fútbol, tanto la Fenafuth como la Liga Nacional. Hoy, sin embargo, queremos felicitar al organismo que dirige Rafael Leonardo Callejas porque bajo su presidencia se ha logrado en los últimos dos años la clasificación a cinco torneos mundiales, una cantidad sin precedentes de éxitos continuos para el balompié hondureño.

Se clasificó a los Mundiales Sub-17 de 2007 y 2009 en los que no se ganó partido alguno pero tampoco se hizo el ridículo. Logramos asistir al Mundial Sub-20 de este año en el que por primera vez en la historia se obtuvo un triunfo legal, decimos legal porque los conseguidos contra Marruecos y Hungría en nuestra primera incursión en dicha competencia en Túnez 1977 se debieron en gran parte a que el plantel que llevamos era mayor de edad y formado por las estrellas de nuestro torneo liguero como Primitivo Maradiaga (23 años), Alan Costly (23 años), Tecate Norales, Jimmy Bailey, etc. Este año en cambio, con un plantel en el que todos cumplían con el reglamento de edad derrotamos 3×0 a Hungría, selección europea que al final logró la medalla de bronce en Egipto.

Aunque persisten los problemas administrativos por no llevar gente con experiencia al mando de las delegaciones que viajan a mundiales lo cual nos impidió alcanzar la segunda fase en Egipto, es justo reconocer el avance demostrado.En 2000 clasificamos por primera vez a Juegos Olímpicos, el año pasado participamos nuevamente y aunque sin buenos resultados, el nombre del país volvió a mencionarse a nivel mundial.

Pero lo más grande ha sido la clasificación para el Mundial adulto que se jugará en Sudáfrica en 2010. Para eso, Callejas delegó la responsabilidad en el dirigente más exitoso de la Liga Nacional, José Rafael Ferrari, en cuyas decisiones participan muy pocas personas, lo cual le ha valido ostentar con gran margen el récord de campeonatos ganados en Honduras. Debemos reconocer la humildad y astucia política de Rafael Leonardo para conseguir esta exitosa sociedad deportiva.

Nuestros permanentes señalamientos por los errores que se cometen, los justificamos por la exigente educación a la que fuimos sometidos desde que entramos a la escuela y por la excelencia que nos inculcaron pretender siempre durante  nuestros estudios universitarios y de maestría en Santiago de Chile.

Para nadie es ya un secreto que Honduras tiene la mejor materia prima futbolística de CONCACAF pero el desorden  administrativo en el que hemos vivido nos ha impedido clasificar con la frecuencia que deberíamos a las justas mundiales. En la medida que con humildad nuestras autoridades recopilen nuestras críticas y recomendaciones y las pongan en práctica, estamos seguros que estas clasificaciones para campeonatos mundiales se convertirán en algo permanente para nuestro fútbol.

Pasamos por un momento clave de nuestra historia futbolística en el que no debemos dejar pasar la efervescencia de éxito que vivimos, ya que en 1982 sucedió algo similar y los directivos de entonces lo  desaprovecharon por displicencia e ignorancia.

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