walter-hernandezEn la vida,  en casi todo orden de cosas, el grande se come al pequeño,  el rico abusa del pobre y Honduras como país pobre lo sufre. No es lo mismo un profesional graduado en Estados Unidos que uno recibido aquí; el catracho deberá someterse a rigurosos exámenes para poder ser aceptado en otra nación. Pero además de sufrirlo, Honduras lo practica y lo alimenta.  Con la reciente repartición de diez millones de lempiras del dinero que la Fifa le dará a Honduras por su participación en el Mundial de Sudáfrica, los grandes de la Liga Nacional Olimpia, Motagua, Real España y Marathón y los tres que se consideran equipos habituales, Vida, Victoria y Platense se repartieron la mayor tajada; los pobres, que son Hispano, Deportes Savio y Real Juventud, recibieron mucho menos.

Durante los últimos campeonatos en los que ha existido Selección Nacional, las plazas de Comayagua, Copán y Santa Bárbara han sido afectadas por pésimas programaciones que han incluido partidos los miércoles a las 2 de la tarde cuando la mayor parte de la gente está trabajando y también con visitas consecutivas de dos grandes equipos uno el miércoles y otro cuatro días después, el domingo, lo cual les ha producido enormes déficit  y les ha impedido aprovechar las visitas de los equipos atractivos para su afición.Ser directivo del fútbol en Honduras es una quijotada y serlo de uno de los llamados clubes chicos es una aventura en la que con seguridad se va a perder dinero. Se paró el torneo más de dos meses a mitad de 2009 y tres meses desde noviembre hasta mañana sábado que comienza el nuevo campeonato. Suspendieron fechas, reprogramaron otras y los “chicos” se lo tuvieron que aguantar. Pero ahora que se ofrece la oportunidad de recibir algo de dinero, los grandes y los fijos deciden que merecen mayor tajada.

Eso fue una injusticia que esperamos que no se cometa cuando repartan los otros 35 millones una vez concluido el mundial. Para ayudar al fútbol, esos dineros deberían depositarse en fideicomisos para que sean manejados por gente que entienda de finanzas y decida científicamente cuáles son las necesidades prioritarias entre las deudas que arrastran los clubes.

Si se sabía que el torneo 2009/2010 sería irregular, debió cambiarse el formato de competencia por uno más atractivo o legislar para que no hubiera descenso.

Hay crisis en la Liga Nacional por falta de mercadeo en los diez equipos, no sólo en los chicos, la liga no los supervisa, no les exige estados de pérdidas y ganancias o cosas más simples como listas probables de ingresos y egresos para la temporada y ésa debe ser una de sus funciones, además de asesorarlos en el mercadeo y en los precios que cobran por las entradas a los estadios.

En una de las ciudades de occidente cobraban 150 lempiras por un boleto y eso es una cantidad fuera del alcance de la mayoría.

Para cada ciudad hay que determinar si hay líneas de transporte para que los aficionados lleguen a los estadios, además de proveer la seguridad que no les haga temer por sus vidas.

Antes de aceptar la Liga un nuevo equipo en Tegucigalpa, debe darse cuenta que la afición ni siquiera asiste a ver los juegos de Olimpia y Motagua, por lo que un nuevo  inquilino podría por ejemplo ser local  en La Paz donde hay un buen estadio que no se usa o en el Bajo Aguán, en Choluteca o en Juticalpa donde tendrán más posibilidades de subsistir que teniendo su sede en la capital.

Bookmark and Share