Estoy conforme con lo que rindió la Selección que dirigió Gilberto en China. Antes de criticar hay que analizar las circunstancias que rodearon su participación.
Honduras ni siquiera tenía presupuesto para jugar la eliminatoria de este torneo y finalmente accedió a participar so pena de ser castigado internacionalmente. La preparación fue discreta y en la clasificación como campeones de Concacaf tuvieron mucho que ver los miembros del Cuerpo Técnico de la Selección Mayor Alexis Mendoza y Eduardo Velasco. Especialmente la parte mental de los jugadores la trabajaron muy bien.
Una vez logrado ese objetivo en marzo, se debió invertir para preparar un mejor equipo durante los cuatro meses que mediaban hasta el actual mes de agosto. Pero por falta de expertos en mercadeo se hizo todo lo contrario, se cambió al cuerpo técnico y se nombró a última hora a Yearwood, el único disponible con nombre internacional y con eso se les cayó una gira por Colombia que había conseguido Mendoza. Se planificó para quedar eliminados en la primera fase, es decir, para perder. Hay preparadores físicos hondureños con más experiencia del que fue a Beijing y eso se sintió en el segundo tiempo ante Camerún. (más…)
El optimismo que se percibía en la mayor parte de los aficionados antes de jugar en Puerto Rico se transformó en pesimismo luego de 90 minutos en los que nuestra selección no pudo vencer a los “caribeños”, que en realidad se comportan como estadounidenses.
Los hondureños somos así por naturaleza, pasamos con facilidad de un extremo a otro de los sentimientos sin reflexionar sobre las causas y los entornos que producen los resultados.
Fijémonos en las potencias como Argentina, que necesitó el domingo cuatro minutos de descuento para empatarle a Ecuador en su Estadio Monumental de Buenos Aires. Una Selección llena de estrellas en la que todos juegan en Europa iba perdiendo de local ante un equipo étnicamente muy similar a Honduras.